Depósitos industriales de poliéster reforzado con fibra de vidrio (PRFV)
El PRFV —poliéster reforzado con fibra de vidrio— une ligereza (pesa en torno a un cuarto que el acero) con una barrera química interior que no se corroe. Por eso es el material de referencia para grandes volúmenes a medida en agua y ambientes químicos: desde unos 5.000 hasta más de 100.000 litros, dimensionados por proceso y sin límite de catálogo.
En PRFV, el comportamiento lo marca la resina, no solo el volumen
Cada depósito se lamina con una barrera química interior (velo de superficie + capa rica en resina) sobre un espesor calculado por corrosividad, columna hidrostática y presión, siguiendo los criterios de diseño de la UNE-EN 13121 para depósitos de PRFV. La resina de esa barrera se elige según lo que va a contener:
| Resina de la barrera química | Servicio típico |
|---|---|
| Ortoftálica | Agua y servicios de baja agresividad |
| Isoftálica | Aguas residuales y química moderada |
| Viniléster / bisfenólica | Ácidos, oxidantes y mayor temperatura |
Esta elección de resina es la diferencia entre un depósito que dura décadas y uno que falla por ataque químico. Por eso pedimos siempre el producto, la concentración y la temperatura antes de dimensionar.
Donde manda el volumen, manda el PRFV
Depuradoras y decantadores
Tratamiento de aguas industriales y urbanas, procesos de decantación.
Espesadores y filtros a presión
Equipos de proceso donde la resistencia mecánica es determinante.
Torres de lavado de gases
Scrubbers y absorción de gases en ambiente químico agresivo.
Separadores de grasas e hidrocarburos
Pretratamiento de vertidos y protección de redes de saneamiento.
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¿Qué capacidades se pueden fabricar en PRFV?
Desde unos 5.000 litros hasta más de 100.000, dimensionados por proceso. Al laminarse a medida no hay límite de catálogo: la capacidad y las dimensiones se ajustan al hueco disponible y al caudal de la instalación, y no al revés.
¿Qué resina hay que elegir?
Depende de lo que va a contener. La ortoftálica cubre agua y servicios de baja agresividad; la isoftálica, aguas residuales y química moderada; la viniléster o bisfenólica, ácidos, oxidantes y mayor temperatura. La elección de la resina de la barrera química es la diferencia entre un depósito que dura décadas y uno que falla por ataque químico.
¿Qué norma se aplica al diseño?
Seguimos los criterios de la UNE-EN 13121 para depósitos de PRFV. El laminado lleva una barrera química interior —velo de superficie más capa rica en resina— sobre un espesor calculado por corrosividad, columna hidrostática y presión.
¿Cuánto pesa frente a un depósito de acero?
En torno a la cuarta parte. Ese es el motivo de que el PRFV domine en grandes volúmenes: simplifica el transporte, la cimentación y el montaje, y mantiene una barrera química interior que no se corroe.